Tu propio Viaje del Sentir

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Es en el agua, Vir.

Una de las cosas que podemos recordarnos si la mente muestra la sombra es: Hay posibilidad de acoger la naturalidad de ese diálogo.

 

 

Voy a empezar a contarte.

 

Es momento de observar, coge tu butaca y abre los ojos, comienza la presencia.

Hay posibilidad de poder ver el trazo de principio a fin.

La mente percibe, y eso quiere hacer. La sombra es vista cuando también hay luz. Pues ok, la mente quiere percibirlas. Entonces, tomo una decisión desde esta butaca. Acojo esa lógica, y dejo que la mente acoja su función. Dejar que suceda la conexión. El propósito del Origen es unir toda esa luz y toda esa sombra, unir lo que está separado como principio femenino y masculino. Desde esta butaca comienza mi presencia tomando conciencia del trauma que supone ese encuentro. Ese trauma me muestra algo que ahora mismo puedo decidir presenciar. Y es que el encuentro me muestra lo que tengo negado.
Desde esta butaca he decidido estar presente, mi propio viaje del sentir. Desde esta butaca tomo una nueva perspectiva. Y dejo que torsione esa perspectiva y, que con ello, tome conciencia. Sigo generando y tomando el espacio para seguir disponible. Desde esta butaca de presencia, me recuerda el instante, es en el agua Vir. Eso atraviesa, tiene esa cualidad. Ahora su expresión está disponible en ti, eres agua también. Hay disponible un acto contigo con un nuevo movimiento, un nuevo trazado, fresco, orgánico y sencillo, en tu cuerpo. En esa butaca se asimila Ahora.

El proceso habla. El camino de la Tierra está sintonizando con nuestro propio ritmo.

La butaca es un algo simple, orgánico y natural, que estamos tomando como, lo que es y hay disponible, nuestro viaje del sentir.

No te hagas lío, cada cosa tiene un sentir y así quiere hacer. Sentir. Entonces va, esto es una cuestión orgánica, rodéate de tu propio viaje del sentir.

 

Puedes seguir leyendo la entrada o escucharla contada por mí en este podcast.

 

El viaje del Sentir es una herramienta de apertura.


Algo fluye y nos lleva. Ese algo es provechoso, no está lejos ni sin concretar, está aquí mismo y ahora. Tiene el poder de que sintonizamos con nuestro interior y la herramienta aquí es hablar con el corazón. Observando desde dónde estemos, tan honesto. Empezamos a sentir que es hora de crear una nueva realidad, y empezar a negociar, trazar, escribir, hablar al respecto. Prestamos atención a las cosas que se están hablando en estos momentos que tienen que ver con temas tan internos, y eso nos impacta, nos lleva a nuestro sentir. Están moviéndose a través de nosotros con gracia, y están vinculados.

Digo que la herramienta aquí es hablar con el corazón porque desde esta butaca estamos tornando una nueva perspectiva, asimilando una nueva conciencia, y desde aquí lo negado encuentra ahora nuestra presencia. Lo que era del otro, es de uno mismo, lo que es de uno mismo es del otro. Por lo que desde esta butaca se usa esta herramienta que es hablar desde el corazón. No fue nunca nada romántico. Es una posición que tomas desde esta butaca, y desde donde tomas una decisión generadora que te incluye a tí misma.


Observar cómo nos llevamos al Sentir nos aporta mucho de lo honesto que hay en nosotros. Porque podemos llegar a observar la vieja manera. La manera de mentir sobre una condición, que no es más que la creencia sobre lo que hacemos con eso para hacerlo estable. Hacerlo estable es seguir manteniendo lo negado sin nuestra propia presencia. Sin poder emplear la herramienta de hablar con el corazón.

Sin embargo, el Sentir se muestra de una nueva forma. Se toma vinculándose, en donde se presencia el encuentro. Supone que aquella creencia está dinámica, y se toma suelta. Recuerda la cualidad del agua. Eres también agua.

Entonces, qué sentido tiene estar llevándonos a lo estable si ni siquiera la realidad toma el camino por ahí?

Entonces, el Sentir nos toma honestos.

El Sentir toma creatividad, y un gran #trinodeagua en medio. Nos lleva a una aclaración, dándonos cuenta de nuevas versiones también en el humano. Porque todo sigue vivo, aún sin nosotros dándonos cuenta. La viveza ahora toma forma, y si debes ser tú la que tienes que comenzar esa conversación, dale¡ El Sentir, es ahora, ok, con esto podemos transpasar y transcender y, agradecernos los unos a los otros, por la honestidad.
Por la honestidad de nuestro Sentir.
Entonces va, esto es una cuestión orgánica, rodéate de tu propio viaje del sentir. part. 2

 

Puedes seguir leyendo la entrada o escucharla contada por mí en este podcast.

Tenemos un órgano vital andrógino y podemos sentirlo. Ahi hay un amor coherente, donde sus principios femeninos y masculinos mantienen el pulso del organismo vital que generamos entre todos.

 

Vivenciamos un ciclo de unión y separación.

Yo, el otro. El otro, yo. Las vivencias de separar y unir en cualquiera de los elementos de nuestra vida. Al final supone como un ciclo que se van dando nuevas versiones según desde la perspectiva que lo miremos. Trata de simplificar ahora conmigo.

 

Háztelo simple.

Mira en realidad que tienen en común, .... escúchalo:

pum, pum, pum, pum.... es una impronta de unión y separación, para facilitar el movimiento y la expansión.

 

También, trata de seguir conmigo, sigue haciéndotelo simple....

es un mandala donde hay un diálogo en el que cada de sus partes se comunican entre sí.

 

En esa perspectiva de mandala, puedo ver un ciclo que me aporta una nueva visión para organizar todas mis partes de las que estoy compuesta. Quizá te ayude verlo como lo biológico del corazón. Un corazón que se relaciona con todas sus partes, y un corazón que se comunica con todos sus órganos vitales. Y ese órgano tiene una función, siente. Y requiere de una cualidad: Tierra. Es en la Tierra, Vir. Recuerda la cualidad de la Tierra. Eres también Tierra. Una nueva madre, que aporta nuevos espacios.

 

Te voy a contar algo sobre mi propia butaca.

En todo este proceso de rodearme de mi propio viaje del sentir me he ido dando cuenta que me voy relacionando con muchas de las capas que me conforman, donde muchas son desconocidas para mí, y que aún y todo forman parte de mí misma. Las capas lejos de pensar que me sobraban y que tenía que quitarlas de en medio, me voy dando cuenta que forman parte de mí misma en el momento en el que voy encontrando un propio espacio para sentirlas. No quiero decir con eso, que todo tenga que acogerlo y experimentarlo, que esas capas me lleven a elecciones y acciones que siempre tengan mi apertura y experiencia. Lo que digo es que soy testigo de su convivencia, y eso me está aligerando para poder vivir en presencia. En una presencia donde voy incluyendo cosas que son desconocidas para mí, pero que son más yo de lo que he podido pensar. Pensar, ok, esa es una parte de mí. Hay muchas más. Y otras partes de mí misma, se viven ya incluidas. Entonces, me estoy impactando un sendero propio, un ciclo, para que todo el mandala comunique. Y una de las cosas que me comunica el mandala es que esas capas son las mismas capas de la Tierra. Y esas capas tienen un ciclo.

El ciclo es una lógica, un patrón natural, una perspectiva. Es un cuidado propio, un orden lógico y nuevos espacios... Es sentirme fértil de una nueva madre en mí misma. Es en la Tierra, Vir. Recuerda la cualidad de la Tierra. Eres también Tierra. Una nueva madre, que aporta nuevos espacios, para vivenciar los equilibrios, que autoregulan y facilitan la inclusión de capas para nosotros mismos. Nosotros mismos como organismos vitales que mantenemos el pulso de un organismo vital que generamos entre todos.

Entonces, el Sentir toma Tierra.

Entonces va, esto es una cuestión orgánica, rodéate de tu propio viaje del sentir. part. 3

 

Puedes escuchar la entrada contada por mí en este podcast.

 

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