Mientras tanto

con 1 comentario

D I A    3 4   - 3 3 1

 

En el inicio de esto que escribo me pongo cerca soplos del compartir. Abro un libro, aquél que me resuena la frescura, el vivirse, y las bocanadas de agua que nutren una garganta. Ese libro que te muestra que estás tanto en el otro que escribe, como en el tú que lo lees, en este instante, y que en el mientras tanto, también existe la posibilidad de yo en el escribir y otro en el leer. Compartiendo instantes entre todos. Gozoso es ser desde este punto, donde todo encaja, todo es lo mismo.

Al leer ese punto del libro en ese instante me regalo el inicio para escribir aquí.

Así me adentro al espacio y, a lo que aparece, le doy la bienvenida. Me doy herramientas y las uso.

Llevo unos tantos días compartiendo con la expectativa y la realidad. A veces la expectativa, parece una amiga, otras veces la enemiga, y ahora, me parece todo un regalo ver la comunión que hace junto a la realidad. La cuestión de vivirla. La suerte de tenerlas juntas ahora. Tan en un soplo una, tan en un soplo otra. Y, que durante el mientras tanto, durante los procesos en los que te adentras, te rompe la vajilla para comer. Y el regalo es el romper.

Porque en la expectativa le pongo el alimento que me conduce a la realidad, en cada paso me muestra que su trazo es al revés, y con ello me desanuda el nudo. Un nudo visto desde la mente en ese instante, puedo tener la percepción de no poder seguir, de no saber qué hacer, sentirme en un abismo, patalear para que todo lo que vea a mi alrededor no se mueva de un modo tan diferente al esperado…, es la percepción de mi mente, que no puede ver todo lo que sostiene ese instante, pero tiene lo necesario para adentrarse en la oportunidad de enlazar elementos sueltos más coherentes y disponibles para ese instante. Puede adentrarse en no saber, y eso ya es saberse en ello.

 

Me veo observando el que quizá la paradoja de la expectativa es verla real, y así luce como es.

 

Me estoy despertando, veo que el trazo de la expectativa no es llegar a algo, es con el propósito de la expectativa verme en el mientras tanto. Mirarme en el mientras tanto y acoger la realidad que también es posible ver en ese punto. Lo que se ve y lo que hace que veas.

Me asalta ese juego de contrarios para mostrarme de qué se trata la fusión, de qué se trata fusionarme, y si se sigue ampliando, de qué se trata compartirnos todos.

Un blanco que experimentas, y un negro que lo sustenta, y el gris que se vivencia en el mientras tanto.

 

Es como esa mañana que notas la presión en todos los poros de tu piel. No sabes como seguir desde el punto en el que estás parada. Y te regalas no saber cómo seguir. No saber nada. Te dejas que eso sea una posibilidad, que exista y te acompañe. Todo se ha convertido en nada.

A veces soy esa mujer que corre desorientada, y me relleno la expectativa con miedos a que falte más de ésto que tengo ahora mismo, que lo que soy es una relación con el otro y me da miedo que desaparezca, el miedo a que esto que ahora veo salga mal, …

Un resumen muy práctico de todo esto que define una vida, podría ser, miedo a que no salga con el orden que he organizado en mi mente. Suena práctico, no romántico, pero si te adentras a la simpleza, de verdad yo me he encontrado con algo muy sencillo, muy cercano a un mecanismo. La simpleza de los procesos. La mente organiza los elementos sueltos en una línea y, si admiras su propio mecanismo, lo integras en un mecanismo aún más grande que le proporciona el espacio que necesita para ir viendo líneas cada vez más cerca de la realidad disponible.

Es un mecanismo que contiene una presión disponible para vivenciarla y dejar que curse. En su cámara interior contiene el abrir y cerrar de las puertas. Y así, sucede el ver un espacio para lo nuevo y el orden de la mente aparece caminando, listo para tu encuentro.

Quizás por eso la mente se entera, en un instante, y en otro, tú.

Y el final aparece y desaparece, ya ni te da gana de crearte una historia dramática con un final. En vez de hacer eso, te pones a usar ese final, desde tu realidad.

Te mojas porque vas descalza, y en lo real de saberse, te encuentras.

Me lo pongo fácil, porque está disponible. Me lo pongo real, porque está disponible.

Listo para mi encuentro.

 

 

#dialogocreativo #comunicacioncontucentro #desdeelvinculo

Te cuento más por aquí la propuesta para dialogar..

Un comentario

  1. Virginia de la Calle
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    Las raíces de esa casa tienen muchos “puntos” para entrar y salir…intuyo muchos mientras tantos serenos ahí 😉 Preciosa composición!

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