Las historias conjuntamente son otra cosa

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23:59

 

También eres tú, el que traduces idiomas invisibles y con ello nos hablamos. Es todo eso, vinculándonos.

 

En los minutos 59 suelo tener encuentros con mi gemelo.

Ahora ocurre algo que hace que me entere.

Cambia la hora, y por encima de todo, nada.

Y se enciende la hoguera.

No puedo contarte ésto si no contengo en mi cabeza un bomba que estalle para abrirla. No salen las palabras si no contengo un reloj de arena que me desordene todo la estructura del pensamiento. El chorrón de agua, y la fluidez bailada, surgen de contener todo un armamento que sabe de romper, de agitar, de darle la vuelta, de mover, molestarme en respirarlo, viajar a la cima e implicar a mis manos en ella, ralentizar el ritmo para tomar cada paso del timón que tomé decisión de mirarle descarada, preguntar requiriéndome obscena y tomarme del revés como el sentido más auténtico que pueda saberme en el contener.

Así que te voy a seguir contándote desde aquí. Por que el punto se me desprende que es así ahora. Aquí, el fuego crepita, y si quizás, ya sabes algo sobre este viaje del sentir, aquí eso es fiesta. Porque sí. Porque despierta me pilla para ver ese sí resignificado. Esa fiesta que contiene pitos y algarabia como vínculos de nada.

Te voy a contar.

En las interacciones que puedo hacer con las cosas o con las personas he ido viendo que, cuando me vinculaba con ello de alguna manera, se producía una inyección de interacción. El vínculo daba lugar a una diferencia. Y ahora, ese saberse en eso, canta a la vez.

 

Se inyecta algo en el vínculo que se produce en la interacción de las personas con ese instante.

 

CERO. Escuchar el punto de fuego y su crepitar produce un darse cuenta y hacerse preguntas. Supongo que este punto comienza a verse porque empecé a darme cuenta que, en los sitios donde me resonaba o donde había vivido algo, se hacían obras de mejora, o las personas con las que contactaba tenían una conversación conmigo onda sobre su existencia, se preguntaban cosas, o a lo mejor mostraba un conflicto conmigo, porque de alguna manera decían entender como si quisiera todo el rato un cambio de ellos, como si no aceptara cómo eran. O así podíamos entenderlo hasta ahora, y eso parecía, algo así como si quisiéramos un cambio constante.

Cuando me he ido permitiendo estar presente, en la comprensión de ese puente elevado que me tiene subiendo y bajando todo el rato, he podido resignificar la repetición de eso mismo, una y otra vez. Una comprensión de ese lugar, tan de hogar para mí, que si te la describo es como esa mezcla que sin saber cómo pero la hueles, que intuyes todas las manos que lo sustentan, aunque solo sea una mano, la que te haya hecho llegar lo que es visible.

 

Todo aquello de lo que puede tratarse, justo en ese instante, es una frecuencia que inyecta en el mismo momento, sin que hagamos nada y no poder evitarlo.

Y, que con una perspectiva mucho más amplia, se puede ver otra cosa bien diferente sobre ésto mismo.

Se escucha el crepitar del fuego, de donde nacen los momentos de empapada de posibilidades, y que se cogen como el aire para los pulmones, porque estas situado en la coherencia de esa posibilidad, justo colocado en el punto.

Quizá siempre nos lo hemos contado así. Queremos cambio, queremos movimiento, quiero eso otro que veo afuera, tendido al lado para reanimar mi lista de tentativas que dan un sentido a mi vida.

Sin embargo, en CERO hay un dar una vuelta a lo que parece, hay aire porque hay disponible sin que tengas nada que hacer más que asumirlo porque encaja. Querer que seamos diferentes de lo que somos tiene otra traducción posible, porque siempre estuvo unido a la posibilidad, porque se puede, simplemente, porque pertenece el vínculo con el instante, y nuestras manos están por resuene. Es el propósito el que nos empapa con sus posibilidades elegidas, y de alguna forma, estábamos y estamos resonando, solo que esta vez mucho más ajustados, para poder ver más claro de qué se trata. Supongo que siempre le hemos visto la posibilidad, y no hicimos nada más malo que vivenciarlo de la forma que pudiéramos contener, simplemente.

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Entonces entendí que es una frecuencia íntima personal que cada uno sabe la que es, que no puedes evitarla pero sí puedes usarla. En vez de verlo, como un diseño obtuso o algo supuestamente negativo que tendrías que quitar de en medio, en realidad es un diseño que puedes, a través de ello, usarlo porque tiene un propósito inyectado.

Por lo tanto te invita a relacionarte con ese diseño de una manera activa y, no de una forma pasiva en la que estás observando y ya está, sino que, estás vinculándote con ello.

 

Hace un tiempo me vengo encontrado con este lugar. Se me presenta y está tomando forma en un fanzine, que estoy por ir conociendo de qué se trata procesarlo. Pronunciado como Vinculo Zine, veo que tiene conexión con entender que no hay nada que quitar, ni un diseño que quitar, sino hay un hacerte proceso y de alguna manera, relacionarte con las cosas que ya hay, de una manera disponible en cada momento. Y que eso ya es en sí mismo.

Y, nos estamos preparando el terreno, todo el rato para en el mientras tanto, y paradógicamente en un tiempo relativo en cada momento, pues preparamos el terreno desde la perspectiva de saberlo, desde lo sabes y lo despliegas. La contención desde ahí es bien diferente a abrirte a lo que la vida te dispone, sin saberte tu mano en el seno de saberlo. En la implicación, sabes. Tienes tu mano en tu seno de saberlo. En el vínculo, el propósito está disponible, inyectado y se arma solo, y nadie ha llegado solo hasta ahí. Levantamos manos porque sabemos que somos nosotros mismos los que nos conducimos hasta ahí. Estamos aquí.

 

Esos elementos ya no los veo como antes, porque en el vínculo que tienes con ellos hay una nueva perspectiva que se abre. Se ve de manera diferente porque combinan de manera diferente, y nos hace que nuestra propia percepción corpórea de nosotros mismos sea diferente por lo tanto no nos mantenemos en el mismo estado, sino que estamos activos, estamos despiertos. La lógica de tu perspectiva se despliega y ves al instante.

 

Es una vinculación diferente y no hice nada para estar ahí solamente quise estar despierta.

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Siempre he entendido que todos los elementos sirven para algo, no hay ningún elemento que falle, ninguno. Y, eso en la vivencia, es el desafío personal, por lo menos, es lo que se me abre al punto, y desde mi punto de vista, ésto se me arma. Son como bocetos de percepción. Son diseños funcionales para la existencia global como una representación conjunta.

 

El boceto de percepción que me haga de ello me va a servir, es una preparatoria. Así esas cosas que puedo ver limitados, son bocetos de percepción, que de alguna manera están proporcionando vías, caminos para poder observar el vínculo que realmente puedo ver en otro momento y que proporciona el saberte en el vínculo con el instante.

No se van a dar antes o después, o por mucha capacidad que yo tenga para practicar ese boceto, no tiene que ver con la práctica, sino que tiene que ver con la entrega, en el saberse en el instante en el que sucede. Y para eso, es el vínculo con ese instante, el vínculo que tengo con los elementos, los elementos conmigo, y el vínculo con el instante.

 

Desde ahí, no hay ninguna clase de calendario que yo me haga para lograr algo sino es estar despierta a la recepción de todo este mecanismo porque haces el espacio para recepcionarlo. Entenderlo al revés está también incluido, que eres tú con el bagaje que vas adquiriendo con el tiempo y la organización que te marcas, cómo vas logrando resultados, pero no es la conclusión última a la que llegas.

La idea de que no está acabado es lo que se quiere expresar.

Y, en ésto mismo, contiene todos los fines posibles.

Y,  entender que si estoy logrando comprensiones de los elementos que antes veía denso o no comprendía, o me daba fallo, ahora son los mismos elementos, pero la vinculación es diferente, no ha cambiado nada, no he logrado nada. Ha cambiado que estoy usando mis bocetos de percepción, están sirviendome para ello.

 

Para ello me requiero suelta, me requiero soltando la referencia, me reencuentro tomando una base preparatoria diferente en cada momento, dotándonos de un lenguaje nuevo en cada vez, preparados para sabernos en el activar el encendido de la hoguera que ya está disponible.

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Todos los humanos somos elementos que sirven para el diseño interglobal de la amplitud de la conciencia. Por tanto, ninguna falla, ninguno hace una labor de fallo sin propósito. Y en el proceso de amar, creemos estar amando a unos pocos. Ahora se me ocurren muchas formas de resignificar esta frase. Si te adentras a lo que tienes inyectado, no tienes otra, lo ves diferente en cada momento.

Ya estás amando.

 

Hay más de siete sobre este mar global. Nos estamos mostrando bocetos de percepción. Algunos tienen los días contados y servirán de apoyo para otros bocetos que están por surgir en el instante.

De alguna manera, nos estámos diciendo con el mismo ejemplo, algo igual respecto a los humanos. Somos los mismos, somos fractales unos y otros, que observados ordenados de una determinada manera van a significar una percepción diferente a otra clase de orden, pero en realidad estamos hablando del mismo origen, provienen del mismo lugar. Entonces, nos estamos explicando todo el rato la misma historia de maneras diferentes.

No es importante la historia que nos contamos independiente de las demás historias, no es independiente, nos contamos historias a la misma vez, porque tienen interés contadas a la misma vez, tiene interés contar porqué el orden de unos elementos parece que tiene falla y el orden de otros elementos parece que no lo tiene.
Tiene interés entenderlas conjuntamente. Tiene interés desde ahí.
Como si todo un campo de fútbol, escenario de un macro concierto, cantara el son a una misma vez,
implicándome en que la plenitud interior se exprese en una forma que se entiende en conjunto.

De alguna manera, si yo me permito desplegar ésto, que ésta apareciendo en mí de una forma cada vez más clara y, me permito ofrecerme el espacio y tiempo para ello, y dejo que eso suceda, en los diferentes actividades que pueda hacer en la vida diaria, estoy permitiendo que mi cerebro vincule con el vacío para que eso genere mayor apertura de conciencia. Si cada una de las antenitas lo estamos observando de una manera conjunta nos está hablando de una cosa diferente a que si yo contara mi historia.

 

Si cambiamos el punto de vista desde algo mucho más amplio y, por lo tanto, 

ves una panorámica de un montón de historias diferentes,

se ve de forma conjunta, con una perspectiva mas amplia.

Esas historias cobran un sentido enorme que si yo solo contara

mi propia historia desde una perspectiva donde no contuviera la amplitud.

 

Nos estamos proporcionando ampliar la perspectiva de diferentes maneras. No todo el mundo llega al mismo lugar, ni de la misma forma. Cada camino es único.

Las historias conjuntamente son otra cosa.

 

music: ED SHEERAN. podría valer cualquiera de sus canciones 😉

#dialogocreativo #comunicacioncontucentro #desdeelvinculo

Te cuento más por aquí.   Una propuesta para este diálogo creativo.

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