La sensación de comenzar desde cero, debería asustarme, pero resulta real y genuino

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Toda la vida me recuerdas que existe una mejor manera de vivir que aquella que está transitando por mis venas. Tú, el otro, lo que veo, lo que me creo, lo externo.

Acaso nunca quise ser como tú, porque nunca entendí más de la cuenta, porque lo que sentía era lo que yo misma podía decirme. Entonces querer ser tú ha sido desde siempre la broma de la vida, la trama contada para mí misma, para llegar a este punto de ver tantos cuadros que puedo verlo¡ verlo¡ de eso se trataba, no? De verlo. Se trataba de empezar de cero, considerando lo real y genuino de mí misma.

Todo el tiempo pensando en que mi vida debía ser cambiada para mejorarla, empieza el año, comienzo listas de propósitos, vacío armarios, comienzo nuevos hábitos, y una nueva rueda de hamster comienza,una nueva trama, tan solo para experimentarla. Tan solo....

Comienzo a contar, 1, 2, 3, 4 … hasta cuando?. Mi frontera ha llegado, comienzo a ver como me columpio de la lámpara porque no veo el suelo en el que antes me quedaba soñando. Ahora la realidad es otra, y voy viéndome, y parece mentira, cada vez veo menos suelo, y más entereza.

Acaso vi que la luz que me cegaba era yo misma inventándome una vida. Me he parado a mirar de qué se trata ésto. Y percibo que me he pasado toda la vida tratando de mejorar lo que veo. Volcando una mirada de mejora, de hacer, de provocarme un cambio, lograr, de algún modo, aquello que tuviera en mi cabeza. Untarme algún propósito en toda la piel, tratándo de sustituir la falta que notaba en mi interior, y como un autómata hacerme a la batalla. Porque no sabía mi origen. Y daba vueltas para encontrarlo, y sustituir el vacío que no lograba traducir.

Puedo tratar de entender, que traté de defenderme como en cualquier otro programa de supervivencia. Quise conseguir mi mejor marca para poder transitar por el mundo, sin un vuelco en el corazón de forma constante. Hubiera sido demasiado para mí, si me doy cuenta de todo el instante, tan solo porque es enorme el polvo de estrellas del que somos origen. Por tanto, hasta el tránsito que me he marcado, parece un bálsamo. Además, puede que lo haya estado ignorando hasta ahora, pero el tiempo se cierra, es una cuestión física que estamos cambiando, y eso quiera o no, está tomando un tránsito sobre mí.

Durante el pasado, he inventando fórmulas para hacer que el tiempo cursara, hasta me he escondido mensajes debajo de piedras para no encontrarlo tan fácilmente. Claro estaba genial hacer varias formas de experiencia para ir expandiendo la conciencia. Hasta es alucinante lo condenadamente perfecto que es todo.

 

Parece que he ido contándome tramas para formarme una vida en torno a eso, casi siempre con los mismos elementos. Mientras, he ido llenando mi armario de los diferentes trajes que voy usando, algunas veces la buena, otras la que cree que debe cambiar a la pareja, otras la que no puede resistir a tener todo perfecto, otras la que trata de conseguir algo, con las tan buenas y consideradas palabras como logro, reto, conseguir confianza en mí misma,.... otras, la que se siente no escuchada y traza una forma de subsistir, otras en las que puede hacer de maestra de otro, otras en las que sé de lo que hablo porque yo sé lo que me digo, y muchos otros trajes, ocupando mi armario y usándolos cada vez que veía una falta, cada vez que veía que debía sobrevivir, que debía protegerme.

Se ha hecho de una forma condenadamente perfecta, un armario imperfecto para el grandísimo viaje de despertar.

Sólo pasaba por entender qué lógica sigue ésto. Quizá considero ahora, que todo el cuento es un sueño, y que el polvo de estrellas va teniendo más hueco en mí. No sé nada. De aquí parto. Del cero más absoluto.

 

Ahora, … leo algunas frases del libro de La magia del Orden, la llamo cariñosamente Yoko Ono, total soy yo la que inventa mi trama de la vida, y cuando leo “pones la ropa de todos tus armarios en el suelo, toda.. y vacías todos los armarios” ahí experimento en mis venas, el caos, la incertidumbre, la exigencia de no poder tenerlo todo así, de no poder ni verlo¡ “y comienzas a ordenar tu armario cogiendo cada prenda y preguntándote...¿ esto me hace feliz?“ curiosa pregunta porque de tan manipulativa, hasta te da pie a mentirte alguna que otra vez y, si eso empiezas de nuevo otra trama que contarte. Pero cogiendo la pregunta de Yoko Ono, así mirando entre capas, me viene a la vista, asi como una cara enorme con ojos enormes que no deja de mirarme, que me dice.... “porque sabrás que estabas transitando la vida todo el rato en torno a cosas que no te hacen feliz, verdad? todo un legado del pasado? Acaso te has preguntado el por qué? Has vivido con cosas que no te hacen feliz, que te pesan, y ahora qué vas a hacer con eso???¡¡”

La frase de mi amiga Yoko Ono, ahora la percibo como amiga, me lo he inventado también, me asalta en la cabeza: “empiezas a organizar con aquello que te hace feliz” y... me pregunto, enorme con letras con una tipografia de tamaño de gigante, ….. ¿ y qué ocurre con lo que no me gusta?. Es entonces, cuando me sale mi parte programa autómata y me salen una lista innumerable de aquellas ropas que quiero tirar, que les falta un botón, de aquellas que en algún momento pensé en darles a alguien que lo necesitaba, de aquellas que tengo que pensar si les hago alguna gracia, aquellas de darles una segunda oportunidad, un largo etcetera... vease todas esas voces con otro tipo de situaciones, no es tan solo la ropa de mis armarios. Me surge que todas aquellas voces y listas enormes me llevan todas a un circulo cerrado, a una rueda de hamster, y un montón de comienzos que nunca acaban. Y, ok aclaro, no me surge esa conclusión, porque al creerme que no soy una superwoman, no he conseguido ser mejor y es por lo que no consigo acabarlo, es que ya ha llegado el momento de verlo.

Oh sí, Yoko Ono, lo veo, esos comienzos nunca tienen final. Me hacen sentir en una rueda gigante que tan solo, rueda. Y yo quiero, crecer.

 

Es mi elección, si quiero ver la vida en torno a una perspectiva del pasado, y ver que soy una mujer que debo hacer todo lo que pueda por ganarme el pan de cada día en este mundo que veo como una selva. Si esa es mi elección, más me vale hacer, con mis propias manos y el sudor de mi frente, el traje de hamster que rodará por más tiempo en ese rincón que yo misma me he inventando. Porque, Yoko y yo partimos de que, somos lo que percibimos. Entonces a fin de cuentas, echarle la culpa al vecino, puede descargar, pero la realidad es que están mis pies metidos en la rueda porque yo no me moví hacia otro lado. No tengo nada en contra si tiene que ser así, no hay nada visto desde lo malo y lo bueno, sino desde mi elección autorreferente, porque algo tendré que ver en esa rueda, mientras siga ahí, estoy decidiendo quedarme para ver más cosas que necesito para soltar ese traje. Así que ok, pero ya viste los ojos enormes, y por mucho que me haga la que no lo ha visto, no puedo ya ignorarlo, porque simplemente yo hice que lo viera, mi yo del futuro, es como yo, pero éste sabe cosas que me dice si yo quiero escucharle, y seguirá el tránsito en mí, dejando que mis neuronas hagan nuevas conexiones. Mis neuronas harán amigas nuevas, que bien les va a venir, y a lo tonto, estoy vaciando mi armario interior, así sin más, derivando a mi origen el traje de hamster. Hamster, te quiero¡

Ahora ya no puedo mirar hacia otro lado. He estado sosteniendo con presión muchas cosas, porque ni siquiera estaba despierta para darme cuenta. Y lejos de verlo algo malo, me escucho fuerte una voz: gracias, gracias por traerme hasta aquí.

No hubieran venido estos ojos enormes a interrogarme si no me hubiera traído esa experiencia. Ese error es la mejor perla. Mi imperfección es lo que me hace crecer. Entonces, es enorme la coherencia, y enorme la gratitud de encontrarme.

Me veo consultando todas las situaciones, y pormenores de mi vida, y la de mi vecino, en la que hemos estado sosteniendo conflictos, frustraciones, faltas, protecciones, y un largo etcétera, porque no era consciente de ello y porque tenían una función que hasta alcanza una explicación física. La química de mi biología responde a esa presión, como cualquier otro elemento materia, entonces, qué estaba esperando ? Que llegara un momento que lograra vencer la materia? Quizá hasta me puse a pelear ya contra ella. Os surgen ejemplos? A mí unos cuantos. Total, nos hemos creído de cabo a rabo lo que nos hemos metido en la cabeza, y como autómatas hemos respondido. Y ya no estoy pensando, en esos países que quiero ver como bárbaros, no vayamos a lo externo de nuevo. Ya que eso externo y yo es lo mismo, un fractal exactamente igual en mi interior. Y en el tuyo, que lees ésto.

 

Tiene un propósito hacer ese viaje. Desenmascarar la realidad en la que estoy.

Total..... si era una trama inventada, y me la creí de cabo a rabo, y ahora ves que es una mentira, un sueño,... entonces...

wowwwwww salto como la cantante SIA de la lámpara al suelo, y lo palpo con mil bailes diferentes, y dejo que el potencial se expanda. Ahora veo un suelo, pero está sobre nada, es nada. Ya me enteré, Ya me enteré. Todo estaba bien todo el rato, incluso cuando me inventé la trama, lo hacía para sostener, no estaba todo preparado para comprobar que era polvo de estrellas. Hubiera estallado del soponcio.

Palpo el suelo, y dejo resonar lo que hay, tal cual lo hacen las paredes, el suelo, la lámpara a la que me estaba encaramando, dejo que la vida diga, que todo se desmantele, que todo se torsione, que todo derive a nuevas versiones, y ya no veo suelo, ya no veo lo que veía, ahora es todo incertidumbre, y ahora veo qué me dice,... nada.

 

 

Nada hay que tenga que inventar porque soy nada. Soy algo disuelto e integrado en todo, y una onda como la luz de la lámpara de la que también formo parte, soy como una hoja que cae del árbol, y soy un polvo de estrellas que, a veces rebuzna, porque no le gusta lo que ve. Pero a estas alturas ya sabes qué lógica tiene eso. Mi mente lo cree si valida ese cuento. Y, pasa a través de ello, si decido no darle validez, aunque a ella le cueste imaginarse lo que no es visible, porque he permitido que tenga rincones cada vez mas grandes, donde reconoce su origen, un puto polvo de estrellas. Pero ahora ya me di cuenta, soy un polvo con una percepción, que es capaz de abrir y cerrar el espectáculo. Y que mi origen, es la nada que me invade para saber de qué se trata, y eso es todo.

Vease puto como un baile de Sia o como quieras verlo. Acaso, ya te diste cuenta, lo ves como tú quieras asumir. Lo ve s.

 

Un comentario

  1. Virginia de la Calle
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    En cada filo de la rueda caben un montón de perchas con sus trajes, puede haberlos desde lo más apagado a lo más vistoso, con estampados brillantes que atrapan toda la atención del hámster, de ese hámster que yo creo que ser, que yo me he inventado. Y entre tantísimos harapos me cuesta parar el giro, parece que formen parte de mi y de lo que soy, como si siempre lo hubiera sido y siempre tuviera que serlo… De repente un bolsillo de tacto rugoso me enseña su hueco y de un salto me meto en él, he dejado de girar, que sensación tan extraña, hacía tiempo que buscaba la forma de dejar de girar y ahí estaba ese bolsillo para acogerme, salto y me acurruco allí, me siento agusto, descanso. He dejado de girar pero mi nuevo cuento no es tan fácil como imaginaba, sigo en el bolsillo y sigo viendo todos los harapos rodeándome, a veces incluso quiero volver a ponérmelos, a veces, muchas veces, hasta me los pongo pero ya no me identifico con ellos como antes…no son yo…no soy ellos… nunca lo fuimos, nunca lo seremos… Quiero saltar de ese confortable bolsillo de tacto rugoso, quiero explorar pero de tanto girar y girar ahora me cuesta caminar sin el formato circular, vuelvo a acurrucarme en mi cálido bolsillo, descanso de no girar pero necesito caminar, hiberno, veo como algunos trajes van desapareciendo, hiberno, algunos se fusionan con otros y se convierten en nuevos elementos, me atraen, hiberno, algunos pedazos caen dentro del bolsillo donde plácidamente estoy acurrucada, caen sobre mi piel y me hacen sentir que mi hibernación va terminando, que el bolsillo también se despedazará por sí mismo, por mí misma… Y que caminaré por el camino de la incertidumbre como nunca antes había caminado, sin tanto bucle giratorio, sin tantos harapos que planchar, con trazos que suben, que bajan, que tuercen, que avanzan… No sé como son, simplemente los camino, tampoco sé como soy yo, simplemente lo soy… Y así, camino, me paro, respiro, salto, descanso, juego, vivo desde mi sentir desnudo de harapos harapientos…

    GRACIAS Vir por remover mi interior para poder visionarme en el camino, GRACIAS por tu infinito compartir, GRACIAS por abrazar la incertidumbre, G R A C I A S!

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