El camino: con mi cuerpo, conmigo, contigo.

con No hay comentarios

He encontrado todo el amor que podía esperar.

¿ Cómo puede ser que en algo tan pequeño del día a día encuentre el amor? Cuando lo incorporas al compartirlo. Sin saber muy bien ni cómo ni qué.

Eres amor, eres puro amor.

Es un amor verlo materializado. Que la vida nos abone todas las cosas que para nosotros son hogar, son amor, que nos asientan y nos dan vida. Es una maravilla de entender la vida caminándonos, haciéndonos, que la vida que mostramos es para amarla, decirla y expresarla.

Así he visto tantas veces. Me siento algo triste de no haber sentido que podía expresarlo en tantos momentos. Que eso es la parte oscura, sombre y que eso es potencial amor de todo aquello que nos hace crecer. Eso es el remanso. Saber el límite, amarlo y cambiar de función. Expandirnos.

No sentirnos mal por nuestros límites sino tan solo sentir una naturalidad de crecer.

Dejar que la vida diga, trazar lo que vaya expresando como si fuéramos unos traductores. Los límites pueden ser un remanso donde descansar como cuando expresamos nuestros trazos en nuestras páginas matutinas de nuestro diario creativo de nuestra vida. Valorar cada membrana y frontera, cada carga y legado, como aquello que marca nuestra naturalidad de vivir.

Tu naturalidad de vivir, de crecer a tu lado, en tu compañía, siempre, mientras tus pieles mutan.

Podemos saber de nosotros mientras caminamos, saber de la vida mientras la observamos. Y que no tengamos que saber nada más que lo natural de vivir.

Me gusta la impresión, que permite en uno mismo, la naturalidad.

Al aceptar que las cosas se desprendan, con la misma naturalidad como sale y entra el Sol sobre la Tierra, va asomando lo nuevo como la cosa más natural que pueda habitar en el mundo.

 

Tu sentir. Tú eres la cosa más natural del mundo. Te apoyo en ésto. Eres puro natural. Tan solo sientes.

A veces siento que necesito un sostén. Que necesito. Me veo desapegada de las cosas afuera de mí, pero es que en realidad, son creaciones que son yo misma también. Pero no son yo. Eso es afuera. Eso es adentro. Parece que hay una percepción de una marcada diferencia. Y qué diferente se ve con una perspectiva más amplia que me concedo. Esa marcada diferencia siento que es muy valioso. Porque puedes ser partícipe de su intercambio, sentirlo, conmigo, contigo. Que podemos sentirnos en tantas cosas que nos transitan porque somos nosotros también en la expresión de la vida. Quizá nunca antes hemos tenido la experiencia de ello pero no la necesitamos para sentir que formamos parte de todo eso.

 

Mientras más presentes estás, en la consciencia de la unión de elementos diferentes que te dan sentido, más potencias su manifestación en la percepción que vas teniendo de tu vida. En la creación de un mundo donde eres tú moviéndolo con las manos, haciéndolo, besándolo, expresándolo, creciendo junto a todo eso y a pesar de todo eso.

Con todo ese nos movemos. El camino: con mi cuerpo, conmigo, contigo.

 

Fotografías de Virginia de la Calle #dialogocreativo #comunicacioncontucentro #desdeelvinculo #vinculatierra

Dejar un comentario