Con mi mirada intuitiva todo es nuevo

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D I A  D E L  A Ñ O  5 5

 

Imagen de una viaje a la Garrotxa

Me gustaría entonar ahora en qué momento estoy y encontrar el medio para expresar y que salga de un lugar para llegar a otro. Llevo días tratando de encontrar la fórmula para poder encajar algo que no es encajable. Veo la pretensión que me señala el camino, porque en el pretender estoy huyendo del momento que me habita sin nada más que estar.

Hace algunos años me llamaba mucho la atención poder crear y expresar con ello y con lo que se trazaba con mi mano, después al compartirla, surgiera de ahí otra posibilidad de fluir. Parecía tener un baile constante. Si me iba de viaje parecía llamarme en cada cosa que mirase, un relato, unas palabras, unas fotos, una brisa, una melodía, un baile, un sendero, un olor, unas hojas, unas risas, unas conversaciones... todo trazaba redes para que quisiera unirme a su baile y dejarme llevar. Si me iba a dar un paseo por mi barrio me iba encontrando melodías en las conversaciones del tendero, junto con las bocinas de los coches, con las hojas que se movían con el fluir de los coches en la calle, niños corriendo, sus madres charlando, el sol moviéndose dejando la luz jugando en las texturas de los edificios, unas miradas que se cruzan con la tuya, las manos se mueven con cada pisada, ... ahora puedo ver que todo parece tener la misma fuente, y que ahora mismo soy capaz de escucharla si es lo que elijo.

Ahora es todo nuevo, ya no está esa sensación, hay algo mucho más grande que eso.

Llevo un tiempo sin escribir aquí, quizá me está surgiendo que no tengo la misma motivación que antes, ahora lo hago desde otro punto diferente y me es totalmente nuevo. Me siento rara, pero un raro que no es negativo ni positivo, es novedad, es aventura, es dinamismo, son dudas, son temores a veces, otras una prisa y otras verme en todo eso y exhalar, ahí estoy.

Ahora siento que nace de mí porque sí, no hay necesidad particular, ni quiero crear algo que no exista, tan solo es compartir, lo que sucede y escucho, con la voz particular que en ese momento me concedo. Ahora estoy narrando lo que sale y me pide estar abierta. Observo cuando hay voces en mí misma que hablan de formas de hacer las cosas, de una forma que conozco y veo a la limitación que me conduce eso. Me produce ternura verme ahí. Tal cual me cerraré como una chirla si me creo lo que yo misma me he dicho otras veces. Pero para compartir desde el punto en el que resueno, desde mi mirada intuitiva me pide abierta. Abierta a qué? No lo sé. Ese es el punto desde el que me concedo estar, quiero compartir porque se que llega esto a ti, podemos conectar si nos lo concedemos. Mi impresión es estar ahora mismo dispuesta y asumir la implicancia de estar en el día, con mis formas de expresión sean las que sean.

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Dispuesta a contar y contarme que vengo de días en los que no se muy bien qué hacer conmigo misma. Lejos de verlo como una carga que no tiene fin, lo veo como una oportunidad para ver mucho más de eso. Estoy comprando tiempo, y me estoy concediendo momentos para resetear y eso me pide perdida, reencontrada en cada momento, cada segundo de mi piel es nuevo y en otros me veo borboteando en fango que fabrico de infancia que me señalan ventanas de oportunidades. Quizá no llegue a ningún lado, y es eso precisamente lo que estoy aceptando, no ir a ningún lado, nada más que estar aquí. Estoy pintando de nuevo en lienzos grandes, mientras mi casa ha ido teniendo cambios, nuevos muebles, limpieza y nuevos horizontes. Hace tiempo que quiero unir la pintura con el movimiento y sin saber muy bien el medio dejé que hablara como fuera de ese momento. Con el estar tal cual, el presente era así, como un trazo, como un movimiento de una mano, como un sonido, eso hablaba de ese instante, totalmente nuevo para mí, y me requería abierta. Las vergüenzas se convirtieron en, un estar en la realidad, en el momento en el que asumí donde estaba. Estaba en nada, sin más, y quería compartirlo, no sé la razón. Eso era suficiente.

 

 

Llevo días con una sensación de borrachera, la química de mi piel está regurgitando, está tomando nuevos puntos de unión de la misma manera que lo hago yo. Las células de mi vida están tomando viaje, el viaje donde todo es distinto en cada momento. Me veo sorprendida contando a mi pareja que me duele el lumbago en la zona derecha, desde hace días me duele la cadera, y curioso es ver que no recuerdo ni por un momento que ese dolor sea algo que me ha dolido otras veces. Quizá pueda parecer que no hay nada en lo que digo, quizá sí. Para mí es totalmente nuevo ese dolor, tiene un matiz nuevo, viene de un origen nuevo, no lo siento pegajoso y que lleva una maleta enorme, es tan solo un dolor que siento que de la misma manera que surgió se irá, y que está tratando de decirme que estoy reseteando y actualizando mi biología a todo lo nuevo que estoy asumiendo percibir. Que la velocidad se está expandiendo. Que todo aquello insconsciente cada vez está mas presente desde mi mirada intuitiva.

Y de eso parece que habla mi dolor nuevo y ni por un instante está unido a un dolor de siempre. Mi mente se está soltando desde algunos puntos y puedo ver cómo eso aparece de forma “mágica” en mi día.

 

Hoy me han hecho un regalo. Un desabroche de algo que conoce lo que es abrochar, y como tal observa la ilusión de dualidad. Me lo ha regalado un perro maravilloso. Hoy me abrazó un perro dálmata, tal cual, ha sido una experiencia hermosa. El perro ha tirado de su amigo de la correa hasta llegar a mí, y me ha acariciado él primero para luego compartir mis caricias. Los dos disfrutando. Esto ya de por sí ha sido brillante, y he recordado un episodio de mi vida. Hace unos cuantos años, mi amigo Tor y yo tuvimos un susto enorme, cuando siendo Tor un cachorro, un dalmata bien enfadado y no sabiendo gestionar qué había, se puso violento con Tor y desde entonces no me gustan los dálmatas. Hoy me vino la vida con otro mensaje, hablaba de un dálmata del pasado pero más hablaba de un desabroche de cosas que hace tiempo estaban estancadas y ahora se escapan y tan solo es una disposición a estar con lo que haya. Aparece nuevo, y el recuerdo del pasado totalmente lleno de aire y oxígeno, con otro significado que me habla de integración..... si estoy dispuesta a coger ese potencial disponible.

La respuesta está en la realidad. El elegir soltar formas conocidas y del pasado y, abrirme a lo que haya, es de lo mismo cuando estoy ante la libreta creativa. Parece que no tuvieran relación, pero en realidad, a mis ojos tienen un mismo origen. Ahora, cuando estoy pintando en la libreta, voy abriendome a cuando el momento se dispone, y veo que algunas de las hojas que he podido pintar se unen a alguna frase que me ayuda a relatar lo que veo. Y es entonces cuando me implico y lo uno, y es un momento después cuando entiendo por qué cada cosa surge como "por separado". Asi que ahora me verás pintando en la libreta creativa y diseñando ilustraciones con alguna frase desde mi mirada intuitiva.

 

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